Fraude:
Un fraude sucede cuando una persona se hace pasar por otra. En internet, eso ocurre cuando otra persona usa tu información de identificación como por ejemplo tu usuario y contraseña.

Como suceden los fraudes
Normalmente inician con la instalación de un virus u otros programas maliciosos en tu máquina, el ladrón envía e-mails falsos con asuntos polémicos para que sientas curiosidad y hagas clic en los links. Ignora los correos electrónicos en los que te ofrezcan premios o soliciten datos personales o financieros.

Para prevenir un fraude es necesario saber cómo funcionan, conoce algunos y aprende a evitarlos.

1. Infección del Computador

Para acceder a tu cuenta por Internet, necesitas escribir tus datos. Antes de eso es necesario saber si tu computadora está infectada.

La infección sucede cuando el usuario hace click en links dudosos, abre archivos anexos o ejecuta programas anexados tipo ".exe", ".scr" o ".zip" (por citar algunos) recibidos por e-mail. Es en este momento que un programa espía es instalado y se establece el primer contacto con el ladrón.

Por eso, es muy importante mantener el antivirus, el navegador y el sistema operativo siempre actualizados y no abrir e-mails de remitentes desconocidos o con archivos sospechosos.

No olvides:

Si una persona conocida te envió un e-mail con link o anexo, confirma con esa persona si realmente ella te envió el e-mail antes de abrirlo.
Al recibir un e-mail sospechoso o de personas que no conoces, reenvíalo a seg_infor@itau.co.
Si recibiste un e-mail de Itaú o ingresaste al sitio y tienes sospechas acerca de la veracidad de la información, no continúes el acceso y entra en contacto con la dirección seg_infor@itau.co e informa lo ocurrido.


2. Obtención de la información

Después de infectar tu computador, éste pasa a ser monitoreado por el ladrón sin que tú lo sepas. Así, es posible obtener tus datos de dos formas:

Te envía a un sitio falso, muy parecido al de tu banco. En este sitio falso, son solicitados datos personales como número de documento, cuenta y contraseñas del banco, si las introduces, estás entregando tu información al ladrón.
Otra manera de obtener datos ocurre cuando accedes al sitio verdadero del banco y un programa malicioso instalado en tu computador, comúnmente llamado troyano, guarda las teclas digitadas y envía tu información al ladrón. De esta forma podrá obtener tus datos personales.
Si recibiste un e-mail de Itaú o ingresaste al sitio y tienes sospechas acerca de la veracidad de la información, no continúes el acceso y entra en contacto con la dirección seg_infor@itau.co e informa lo ocurrido.

3. El hecho del fraude

Con tus datos en manos del ladrón, él puede realizar transacciones bancarias en tu nombre, retiros de valores y pagos de cuentas sin que tú lo sepas.

Cuando un troyano es detectado en tu computadora, si no sabes que hacer, llama a un técnico de tu confianza para hacer el mantenimiento de tu equipo.

Itaú nunca llama a los clientes solicitando datos personales, contraseñas, ni otros datos confidenciales.
Los colaboradores de Itaú no están autorizados a pedir tu contraseña. No la informes bajo ninguna circunstancia.
Haz tus llamadas desde lugares seguros, donde personas no oigan lo que estás hablando o vean tu contraseña al marcarla en el teléfono.
No utilices aparatos de otras personas, porque tus datos pueden quedar almacenados en la memoria del celular.
En caso de duda, entra directamente en contacto con el banco por los canales oficiales.
Nunca llames a números telefónicos diferentes a los definidos por el Banco para realizar transacciones por el canal audio.
Recuerda los teléfonos de la línea de servicio al cliente, estos aparecen en la página Web del Banco.

Existen riesgos de seguridad en la Red de Oficinas debido a acciones realizadas por persona inescrupulosas que pueden afectar a clientes y usuarios, por lo anterior nos permitimos hacer las siguientes recomendaciones:

Dentro de las oficinas, los funcionarios de Itaú están debidamente identificados y presentes solamente en el horario de atención.
El dinero debe ser entregado únicamente al personal ubicado al interior del área de cajas.
En caso que alguna persona te contacte después de hacer una transacción, no le entregues el dinero retirado, remítete directamente al personal de caja que te atendió.
Nunca descuides tus objetos personales.

Evita ser víctima de Fleteo

Este tipo de delito es realizado por delincuentes que se dedican a identificar los clientes y usuarios que retiran altas sumas de dinero en la sucursal bancaria para después hurtarlos en sitios en los cuales son vulnerables, por lo anterior recomendamos.

En lo posible, evita realizar retiros en efectivo. Utiliza otros medios transaccionales como cheques de gerencia o transferencias a otras cuentas.
Evita pagar tus cuentas con dinero en efectivo, procura realizar tus pagos por Internet, teléfono o directamente en los cajeros electrónicos.
No divulgues a nadie las transacciones que vas a realizar.
Maneja confidencialmente tus operaciones financieras.
Si notas la presencia de personas sospechosas en el entorno (alguien que ceda varias veces el turno, que entre y salga varias repetidamente de la oficina, que esté en distintas áreas del banco sin realizar ninguna transacción, que utilice el celular dentro del hall bancario o que se fije demasiado en los clientes), alerta discretamente a los funcionarios de la entidad o a las autoridades.
Si detectas que te están siguiendo, acude a la autoridad más cercana o pide ayuda a la Policía al teléfono 112 o al 123.
Si detectas que te están siguiendo al retirarte de la sucursal, entra a algún lugar concurrido y pide ayuda o busca el apoyo de la policía. Si estás en tu vehículo, busca apoyo en una estación de policía.
Si eres víctima de este delito, cuida tu integridad física y no opongas resistencia.
Si vas a retirar importantes sumas de dinero, solicita el acompañamiento de la Policía Nacional para que seas escoltado hasta el destino.
Evita rutas solitarias con poca afluencia vehicular.
No abordes taxis frente a la Oficina Bancaria.

Fraude con cheques

Consiste en hurtar cheques del cuentahabiente, falsificar firmas, sellos y cobrarlos en diferentes oficinas, por lo anterior recomendamos.

Custodia adecuadamente tus chequeras, preferiblemente en una caja fuerte.
Monitorea o controla tus movimientos bancarios.
Realiza arqueos periódicos a tus chequeras y haz conciliación permanente de sus cuentas.
Mantén una adecuada reserva y confidencialidad de la información comercial y de transaccionalidad de tus cuentas y chequeras.
Evita que personas no autorizadas conozcan datos como saldos, firmas autorizadas, transferencias de nómina, solicitudes de chequeras en trámite, etc.

Es necesario estar atento a la hora de realizar las operaciones bancarias, principalmente respecto a retiros y depósitos.

El PIN o contraseña de la tarjeta de débito/crédito es el único dato solicitado durante la utilización del cajero electrónico. Si notas algo extraño, no realices la operación y utiliza otro cajero.
Cubre la clave siempre que la digites.
Revisa periódicamente si tienes las tarjetas en tu poder.
Nunca aceptes la ayuda de extraños.
No prestes ni dejes que nadie toque tu tarjeta. Al terminar de usar el cajero electrónico, controla siempre si tienes tu tarjeta, verifica si el nombre de la tarjeta coincide con el tuyo.
Mantén tu cuerpo cerca del equipo para que nadie vea lo que estás escribiendo o digitando.
Conserva tus comprobantes de pago para que puedas corroborar las operaciones detalladas en el extracto.
Si te piden retornar al cajero electrónico porque no cerraste la sesión, cuidado, porque puede tratarse de una tentativa de robo.
Controla siempre tu saldo y las transacciones listadas en tu extracto. En caso de sospecha de irregularidades, cambia tus contraseñas y pide orientación.
En caso de pérdida, hurto o robo de tu tarjeta, bloquéala inmediatamente por teléfono o por internet.
Fuera del horario de atención, prefiere los cajeros electrónicos localizados en ambientes internos y de gran movimiento, como en los centros comerciales.
Al terminar de hacer tus operaciones en el cajero electrónico, siempre valida que la sesión haya terminado.

Evita el fraude

Itaú posee oficinas y cajeros electrónicos en varias partes del país y a pesar de todos los dispositivos de seguridad implementados, algunas personas buscan oportunidades para cometer fraudes.

Para ayudarte en la prevención de esos fraudes, es necesario conocer cómo funcionan y seguir las orientaciones para evitar robos.

1. Obtención de la tarjeta de débito o crédito

Para que un ladrón pueda acceder a tu cuenta a través del cajero electrónico, necesita de tu tarjeta y de tu contraseña. Esto puede suceder de dos formas:

- El ladrón te ofrece ayuda y al tener en su poder tu tarjeta, la cambia por otra, de forma rápida, sin que tú puedas darte cuenta o choca contigo a propósito con la intención de aprovechar tu distracción para cambiar tu tarjeta por otra. Por eso, tienes que estar siempre muy atento para que extraños no se apoderen de tu tarjeta. Esta modalidad de fraude es conocida como cambiazo.
- Existen dispositivos que los delincuentes instalan en los cajeros para copiar tu tarjeta, antes de realizar tu transacción verifica que no haya objetos extraños en la ranura donde insertas tu tarjeta.

2. Obtención de las contraseñas

Para realizar una transacción bancaria, además de contar con la tarjeta, es necesario tener conocimiento de la contraseña de la tarjeta. Para descubrirla, el ladrón puede actuar de la siguiente manera:

- El ladrón te está observando al utilizar el cajero electrónico y ve tu contraseña.
- El ladrón se acerca y te dice que tienes que volver al equipo porque no cerraste la sesión. La intención del ladrón es obtener tu contraseña, induciéndote a marcarla en un teclado falso, en este momento él la captura.
- El ladrón instala cámaras en los cajeros para grabar el teclado y conocer tu contraseña cuando la digites, antes de realizar tu transacción, verifica que no haya objetos extraños similares a cámaras apuntando al teclado del cajero.

3. Ocurre el hecho

Con tu tarjeta y tu contraseña, el ladrón puede realizar diversas operaciones y causarte muchos perjuicios.